Fueron los romanos quienes trajeron hace siglos el vino a tierras gallegas. Lo que no aguantó el imperio, lo hicieron las uvas en los campos. Después fueron los monasterios encargados de difundir el licor, así como de estudiar las técnicas del cultivo de la vid. La historia que ha sido testigo de cómo las zonas más al sur de Galicia fueron bendecidas con la gran adaptación a las diferentes variedades que han hecho del sector vitivinícola un importante modo de vida en estas regiones.
Hoy en día son cinco las denominaciones de origen que comprende la comunidad gallega, repartidas principalmente por Ourense y Pontevedra, entre las que destacan sobremanera dos, por tradición y fama internacional. Se trata de la D.O. Rías Baixas, en la que brilla el vino albariño y la D.O. Ribeiro con el vino ribeiro. Las otras tres denominaciones de origen son Monterrei, Ribeira Sacra y Valdeorras donde brilla el vino mencía.
En Torres de Moreda, podrá encontrar una vinoteca con algunas de las más destacadas variedades de estos vinos de calidad irreprochable. Los resultados de análisis y catas así lo atestiguan.
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